Leo, leo y mi mundo de repente desaparece y me sumerjo por completo en ese mundo al que me gustaría pertenecer aunque fuera sólo por un momento. Y cuando dejo de leer no me lamento por haber abandonado ese mundo, me convenzo de que el mío puede ser perfecto si yo me decido a vivir en él siendo simplemente yo y manteniendo a mi alrededor solo a aquellas personas que merecen la pena y que ponen su granito de arena para que mi mundo sea sencillamente perfecto...y del resto ya se encargará la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario