Un día una persona muy especial me dijo que la vida tiene que ser como la aritmética . Que la gente que haya en tu vida tiene que sumar y no restar, y multiplicar y no dividir.
Esto no quiere decir que no haya que dar segundas oportunidades pero que si hay alguien que no te aporta NADA bueno y sólo te da disgustos habría que despacharla.
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